El euro verde: La ecotasa II y su comunicación | Eli Gallardo

El euro verde: La ecotasa II y su comunicación

Una de las quejas más frecuentes que puede escuchársele a cualquiera que sigue las noticias de política, es que todo es comunicación y marketing.

Obviamente, no todo lo es, pero casi. Es por ello que el enfoque de la comunicación institucional y política debe tener muy en cuenta quién va a recibir esos mensajes como inputs y cómo les va a volver en forma de outputs, sea en forma de opinión pública o publicada. Sobre todo cuando se trata de un tema recurrente, no original, y que ha tenido tan mala prensa.

De ecotasa a impuesto

Así es la ecotasa. Se trata de la reedición de un impuesto a los turistas, algo a todas luces impopular por la forma y, sobre todo, por el fracaso de su implantación en gobiernos progresistas anteriores. Del mismo modo, el Ejecutivo del conservador delincuente Jaume Matas, inventó unas tarjetas verdes como alternativa impositiva a esta ecotasa, pero se convirtieron en basura, literalmente. Sin embargo, parecía aprendida una lección a nivel comunicacional: evitar llamarlo “tasa” y darle un color positivo, relacionado con el Medio Ambiente.

Hoy, viernes 08 de enero de 2016, el nuevo Ejecutivo progresista ha aprobado un proyecto similar, bajo el nombre de “Impuesto de Turismo Sostenible”. Impuesto, con todas las letras. Podrían haberle llamado ecotasa II, pero no. Los juristas del Tribunal Constitucional seguro que lo hubieran agradecido, para cuando tengan que leer —antes de archivarlo— el recurso que los hoteleros quieren interponer, si es que finalmente llegan a hacerlo. Se gastaría menos tinta y papel para decir lo mismo.

Claro está, que si hubieran llamado ecotasa II a este proyecto, se le hubiera dotado de una carga negativa apoyada en la experiencia anterior, como un tropezar dos veces con una piedra, muy fácil de criticar: se daría la posibilidad de atacar dos conceptos en uno. Sin embargo, conseguir su aceptación y, sobre todo, su cumplimiento en los establecimientos hoteleros, hubiera supuesto una catarsis para el concepto, un cambio en la concepción de la idea de ecotasa. Tal vez a la segunda hubiera ido la vencida.

Euro Ecotasa Balears

El nombre de la cosa y su proyección: ¿por qué no “euro verde”?

Seguro que cuando se hizo el DAFO para el proyecto de la ecotasa II, se tuvo en cuenta la posibilidad de rebautizarla de una forma menos agresiva, con fórmulas como “Euro verde” o “Tasa turística”, dando un nuevo concepto para una idea ya implantada. De esta manera se podría distinguir y justificar los cambios y mejoras con respecto a la ecotasa I. El nombre de la cosa, la forma, es casi tan importante como su contenido y fondo. De ahí mi apuesta por renombrarla como “Euro verde“, pese a que la cantidad sea superior a un euro y los ingresos estimados no vayan exclusivamente a Medio Ambiente, sino a la cuenta general.

Teniendo en cuenta que estamos empezando la legislatura, con una oposición fragmentada y una escena mediática postelectoral aún revuelta, el Ejecutivo balear aún está a tiempo de reconvertir y mejorar el proyecto aprobado hoy, sin necesidad de enmendar el texto normativo, sino creando un nombre comercial. Tal vez dé pereza un cambio de rumbo en las declaraciones, notas de prensa o montajes gráficos para las publicaciones. Pero los costes serían mucho menores que las consecuencias.

Y he propuesto “Euro verde” como podría haber sido cualquier otro. Cualquiera, menos “Impuesto de Turismo Sostenible”. Además, el hashtag sería más corto y permitiría más texto para quienes lo defienden y para quienes lo critican.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *