(1) Gracias a los algoritmos de Twitter, hace unos días conocí que se acababa de publicar un artículo titulado “La ideología de los medios. Medición de la inclinación política de los medios de comunicación españoles a través de las interacciones de los usuarios de Twitter”, de Frederic Guerrero-Solé.

Pese a todas las limitaciones que pueden atribuirse a cualquier análisis de una red social no representativa, así como a la elevada presencia de bots y de perfiles falsos, y a la clara tendencia a la generación de impactos, resulta interesante ver que hay quien dedica esfuerzos a analizar un conjunto de sistemas y comportamientos como las esferas relacionales de los medios de comunicación en el canal Twitter. 

(2) Como recoge su autor en la introducción, las conclusiones de análisis anteriores arrojan dos ideas sobre las cuales encontrarán algún post en esta web: cámara de eco y polarización, al tiempo que destaca que 

Mientras que los investigadores han centrado su atención en el descubrimiento de rasgos personales y de inclinación política de los individuos, los estudios sobre la relación ideológica entre los medios de comunicación y los partidos políticos siguen siendo escasos.

(3) Uno de los aspectos que más me interesan del artículo es, no la atribución de una ideología a un medio u otro, sino la utilización de éstos como instrumentos de transmisión o traslación de un mensaje mediante la amplificación de titulares y contenidos.

Creo que es muy importante destacar esta dualidad entre titulares y contenidos, especialmente por la tasa de rebote que se produce entre que gran parte de la audiencia lee el titular en las etiquetas ‘meta’, y la cantidad menor de lectores que entran en el artículo para leerlo.

De hecho, en una de las actualizaciones de 2020 la plataforma introdujo el paso previo al retweet en el que pregunta al usuario si quiere leer el artículo enlazado antes de compartirlo, algo nada baladí pero que no impide amplificar titulares tendenciosos para intentar sacar los gritos de la cámara de eco, para revestirlos de algo más que de opinión individual.

camara de eco pozo

El medio es el mensaje y el tuitero el cartero

(4) Una de las evidencias que pone de relieve el artículo académico citado, es la diferencia cuantitativa de medios en la derecha, muy superior en número respecto de los medios progresistas, dejando el centro (o la neutralidad) como un tertium genus reducido. Así, puede leerse en sus conclusiones que 

(…) solo unos pocos medios se sitúan en lo que podríamos considerar el centro del eje, con una superposición sensible de sus comunidades de retuiteadores con las comunidades de retuiteadores de los cinco partidos políticos. Concretamente, solo 3 periódicos, elperiodico, lavanguardia y 20m se pueden considerar como medios “centrales”, juntamente con dos agencias de noticias (efenoticias y europapress) y el canal público de televisión informativo 24h_tve.

Continúa Guerrero-Solé destacando que 

(…) estos resultados respaldan la tesis de aquellos que consideran el sistema de medios español como pluralista y polarizado, en el cual las relaciones entre medios y partidos son intensas. Así pues, estos resultados deberían servir para tomar conciencia sobre el hipotético aumento de la polarización política, a causa de la exposición sistemática de la población a contenidos mediáticos que sintonizan con sus actitudes y creencias previas, y sobre la intensificación de los sesgos políticos. 

Así pues, ¿quién polariza el debate político, las audiencias o los medios?

Una fotografía movida del momento

(5) Casi como si fuera una ironía, o tal vez por la inelasticidad de la controversia político-mediática, dos noticias relacionadas con los medios han marcado el tiempo en que fue escrito este post. En primer lugar, la polémica generada en torno a las declaraciones del ministro de Consumo respecto a las macrogranjas, que han conseguido marcar la agenda mediática y condicionar el posicionamiento de los actores del pacto de Gobierno central, y en segundo, la destitución del reconocido periodista Fernando Garea como director de la nueva cabecera de Prensa Ibérica, “El Periódico de España”, que algunos atribuyen a los tuits publicados con noticias acerca de los GAL y Felipe González, o a las declaraciones de Pedro Sánchez hace unos años sobre las macrogranjas.

(6) De hecho, hoy mismo he escuchado a una tertuliana en uno de esos debates matinales reconociendo que no había leído las declaraciones fehacientes del ministro, pero que la prudencia es un requisito al ocupar tamaña cartera y que Garzón erró. Es decir, que se le atribuye un error sin prueba alguna a un dirigente político, en una tertulia de un medio público y sin posibilidad de refutar o de criticar en directo por parte de la audiencia. Imaginen esa misma opinión escrita en una cabecera (no es necesario que sea de derechas), con un titular sugerente que deje entrever la necesaria dimisión del ministro y que una granja de bots vaya difundiendo durante una semana, dando pie a posteriores artículos que califiquen de viral la petición de dimisiones.

(7) Como apunté en el post Anomia digital, las redes son herramientas y las personas somos quienes las maleamos y moldeamos. Y como publicaba el dibujante Manuel Bartual tras su famoso hilo, recogido también en aquel post, no es obligatorio creer todo lo que se lee en Internet.


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