Estrategia

La planificación es fundamental para conseguir objetivos. Improvisar no es una opción.

La estrategia es el proceso mediante el cual vamos a marcar unos objetivos, planificar los medios para conseguirlos, disponer de recursos, establecer los plazos para conocer la trazabilidad y fijar los criterios de evaluación de un proceso. La evaluación de los riesgos y el diseño de un plan alternativo (o varios de ellos), también forma parte de la estrategia.

Éste es un proceso transversal, en el que debemos implicar a las partes que actúan de forma activa, para coordinar sus funciones y evitar consecuencias inesperadas.

Un proceso integral y específico

La estrategia contiene objetivos primarios y secundarios; los primeros serán aquellos más importantes, los fines perseguidos y que serán fácilmente comprobables en unidades de medida (número de impactos, volumen de seguidores, noticias publicadas en prensa, número de votos). Los secundarios serán aquellos objetivos instrumentales, sin los cuales sería imposible conseguir los primarios: aumentar en volumen de seguidores, conseguir presencia masiva de medios en ruedas de prensa, generar una noticia al día, etc.

Si nos fijamos en el tiempo de su consecución, en lugar del criterio de la importancia, podemos diferenciar entre objetivos inmediatos y objetivos a plazo. Los inmediatos son aquellos que tienen su desarrollo en un período breve de tiempo, con mayor o menor dificultad, y que deben ser contemplados en la estrategia. Por ejemplo, dar la contra a una noticia negativa generada por la competencia, optimizar anuncios de una campaña publicitaria online o convocar una rueda de prensa de urgencia. Los objetivos a plazo comprenden una mayor dilación en el tiempo, y pueden implicar un mayor volumen de trabajo y coordinación de partes; así, un mitin electoral, la convocatoria de un evento de presentación de producto o el lanzamiento de una campaña comercial. Los plazos permiten evaluar los resultados de acuerdo con la trazabilidad que se haya marcado en la estrategia.

Una estrategia, muchos canales

Toda estrategia es multicanal, y la implementación de esta estrategia varía en función de cada uno de los medios de transmisión. Así, en una estrategia transmedia, es posible integrar televisión/radio con redes sociales, para dotar de coherencia el mensaje, que será segmentado por canales. Por ejemplo, la venta de un producto para el segmento más joven, puede diseñarse mediante el product placement en series de televisión, y crear Facebook Ads con una segmentación estricta para optimizar los costes.

Conocer al público es esencial para diseñar una buena estrategia, y para conocerlo debemos preguntar. A través de encuestas de satisfacción, secciones de comentarios u otros mecanismos de investigación cualitativa, los datos nos permiten mejorar el proceso de implementación de la estrategia. El Big Data es el presente en las grandes empresas e instituciones; con datos a nivel micro, las empresas medianas y pequeñas pueden conocer más y mejor a su público. Y con ello, las estrategias serán más concretas, realizables y eficientes.

¿Conoces la SEOpolítica, como parte de la estrategia?