La convergencia no siempre es la unión | Eli Gallardo

La convergencia no siempre es la unión

[Nota previa: Este artículo se publicó en septiembre de 2012, y se preveía una segunda parte.

Recomiendo leer también «CiU: el liderazgo formal en la Federación y en sus partidos» (2007) ]

1. El «pal de paller»*

La federación CiU se ha convertido en la formación nacionalista más importante en el Estado español y la más representativa del nacionalismo sin Estado de la Europa Occidental, y así lo sostienen autores como Sebastian Balfour. Constituida inicialmente como coalición política entre Convergència Democràtica de Catalunya (partido con más peso en la organización) y Unió Democràtica de Catalunya, en 2001 aprobaba un Protocolo para su federación, que culminó con la aprobación de los Estatutos de la Federación. Y es que, como afirmaba el sociólogo Robert Michels, el principio de organización es condición absolutamente esencial para la lucha política de las masas, para llevar adelante una voluntad colectiva, ya sean económicas o políticas sus reivindicaciones.

Los profesores Barberà y Barrio afirman que tras el nombramiento de Mas como Secretario General de CDC en 2000, algunas tesis previeron que supondría un declive de las tesis de soberanía, y una vuelta al modelo nacionalista básico (1). Quizás así lo entendieran también sus votantes, y la salida de Pujol supuso una pérdida 10 escaños en el Parlament de Catalunya; pese a todo, seguían siendo el partido más votado. Siete años después, Artur Mas llegaba a la Presidencia de la Generalitat, y dos años más tarde ha encabezado la encrucijada al Estado de las autonomías al defender de facto la independencia o un pacto fiscal.

2. El cleavage principal es el nacionalista, pero no es el único

Resulta curioso comprobar en los sucesivos Sondeos de Opinión del ICPS, y los barómetros del CIS, cómo los votantes de CiU se autoubican en posiciones de centro –la media se encuentra siempre alrededor del 5–, mientras que ubican al partido en el centro-derecha. Recordemos que CDC pertenece al grupo liberal del Parlamento Europeo, pese a su origen de centro-izquierda, y UDC al grupo popular. Es por ello que cabe concluir que el cleavage nacionalista es el que reviste una mayor importancia para comprender el papel de CiU en Cataluña y en el conjunto de España.

Los equilibrios internos de la coalición/federación han condicionado la política española, en mayor o menor medida. Cabe recordar que Miquel Roca, quien se postulaba a suceder a Pujol, según reconocía el propio President en la VIII Asamblea de CDC (enero de 1989), también se postulaba para ocupar algún cargo ministerial en el Gobierno estatal ante una posible coalición de gobierno con el PSOE. Algo similar ha ocurrido con la figura del líder de UDC, y cabeza de lista de CiU al Congreso, Duran i Lleida.

La percepción ciudadana y la representatividad son factores a tener en cuenta para comprender el repunte de CDC y de sus tesis soberanistas, que tienen un origen muy claro: el XV Congreso de julio de 2008.

3. Desde 2008 a la Generalitat. De la Casa Gran al soberanismo

Planteaba Joan Marcet que ante el XV Congreso de CDC, solo cabía dos opciones: la opción soberanista o el Gobierno (ver artículo). Una vez celebrado, afirmará que «Convergencia parece querer sacar tajada política de la existencia de un independentismo anímico que impregna muchos amplios sectores de la sociedad catalana» (ver artículo, página 19). Si en 2007 habían tratado de abarcar el catalanismo político alrededor de la consigna de «la Casa Gran del catalanisme», ahora la competencia con ERC y el fracaso de los Tripartits, llevaron a que el núcleo duro de CDC finalmente consiguiera asimilar las tesis soberanistas en la imagen de CiU.

Si bien el PSC sigue siendo el partido que más simpatía despierta entre los catalanes, según datos de los Sondeos del ICPS, Convergència i Unió pasó a ser considerado el partido que defiende mejor los intereses de los catalanes en 2010, tras un ascenso vertiginoso en las encuestas. También el barómetro preelectoral de 2010 situaba a CiU como la mejor valorada en todas las opciones, siendo el partido que: a) Mejor defiende los intereses de Cataluña; b) mejor representa las ideas de gente como yo; c) inspira más confianza; d) está más unido; e) tiene mejores líderes en Cataluña y f) está más capacitado para gobernar Cataluña (ver estudio, pregunta 10).

Intereses catalanes

4. El Estatut y la “Sociovergencia” que no fue

Uno de los errores mayúsculos de las legislaturas de Zapatero fue el de no establecer alianzas parlamentarias estables, quizás pensando que las coaliciones en las Comunidades Autónomas se reflejarían en la Cámara Baja, o tal vez se encontró limitado por esos mismos compromisos autonómicos, que provocaban el rechazo de otras fuerzas en el Congreso. Sacrificada en dos ocasiones la coalición de gobierno en Cataluña entre PSC y CiU, (denominada “Sociovergencia”), en beneficio de ICV y ERC, el entonces Presidente llevó a cabo una controvertida negociación con Mas sobre el Estatut.

Las numerosas sentencias del Tribunal Constitucional sobre el Estatut dejaron sin efecto algunas de las propuestas catalanas que “sobrevivieron” a esas negociaciones y al famoso cepillado en el Congreso. El Tripartit quedaba todavía más tocado, y en Cataluña era evidente el fracaso de sus gobiernos, así como la dificultad de compatibilizar las demandas estatutarias con el marco jurídico español. Y en julio de 2008, recuerden, tiene lugar el XV Congreso de CDC.

Es entonces cuando la frustración autonómica es encabezada por una única formación, siendo los causantes de ella fácilmente reconocibles, con el PSOE y PSC a la cabeza, pasando por una ERC en declive y hasta una ICV en pleno desgaste por la política de Joan Saura como Conseller d’Interior y las polémicas prácticas de algunos Mossos d’Esquadra, bajo su responsabilidad.

_

* («Palo de pajar») Expresión catalana que se refiere al armazón que aguanta una construcción, normalmente de paja. También es el nombre de un libro colectivo, escrito por politólogos y profesores, coordinado por Joan B. Culla i Clarà, sobre Convergència Democràtica de Catalunya.

(1) En De Winter et al. (Ed.), Autonomist parties in Europe: identity politics and the revival of the territorial cleavage. Volumen I. ICPS.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *